El Encantamiento

Una de las características principales de un mass-media es la unidireccionalidad del mensaje, es decir un único emisor es el encargado de organizar y editar sus contenidos, estableciendo una relación de total desigualdad y asimetría sin que exista la posibilidad de responder o replicar. Si hasta hace tan sólo una década la televisión era el rey indiscutido de los mass-media, que diseminaba símbolos formando o moldeando nuestro ecosistema cultural (bautizado como “iconósfera” por Gilbert Cohen-Seat en 1959). Es ahora la Internet la que ha estado socavando años tras año la posición de la televisión como medio dominante, la cual vemos hoy en una progresiva e inevitable decadencia.

Si la agónica televisión nos ofrecía una relación asimétrica, la Internet que es el actual medio dominante y en una aparente relación de igualdad y simetría, nos entrega prácticamente una infinidad de contenidos. La interfaz para acceder o navegar por ellos, son los denominados web browser, como el buscador Google, que por medio de su software nos indexa, ordena, edita y jerarquiza los contenidos, este dispositivo filtra, visibiliza o invisibiliza de acuerdo a la ideología de su algoritmo – software-. “El encantamiento” explora y cuestiona la tensión de la relación histórica entre pasado y presente de nuestro ecosistema cultural mediático, a partir de la multiplicación de la imagen electrónica – vídeoesculturas-, por medio de una mirada “topográfica” que insiste en volver a contextualizar la televisión y la Internet para incubar una correlación que re acomode su especificidad ideológica.