Goldfish Liberation Movement

Los peces dorados (carpas) japoneses (llamadas kingyos en japonés), muy populares en todo el mundo principalmente en Asia, han sido creados por los humanos para su contemplación en acuarios y estanques. Las carpas doradas provienen de la carpa salvaje (el pez Funa: Carassius, un tipo de carpa), el cual ha sido selccionado y modificado artificialmente a lo largo de 1.700 años hasta lograr el aspecto actual. Éstos, han sido completamente diseñados para un goce estético, por lo cual, en la mayoría de los casos, su forma corporal actual les impide sobrevivir en su hábitat natural. Sus vivos colores los dejan indefensos antes los depredadores y además no tienen la capacidad de nadar bien. Ante esto nos enfrentamos al reto de liberarlas de las manos de los seres humanos, aplicando la técnica de selección inversa para que así recuperen su cualidad “silvestre”. Esta actividad “biopolítica” se opone a la ambición humana y a su canon de belleza nos remite a los antiguos dramas de amor-odio entre los seres humanos y las carpas doradas.